El Rey de las Superficies

8 de mayo de 2007

PALMA DE MALLORCA.- “La verdad es que fueron dos horas y media en las que nos divertimos mucho, la pasamos genial”, dijo Rafa Nadal. “Desde que supe de esta idea me sentí atraído por la experiencia. Era importante para nosotros entrar en la historia de un evento único. Tuve una gran excitación y viví un día increíble con la gente”, expresó Roger Federer. El público que colmó las 7200 butacas del Palma Arena disfrutó del Nº 1 y del Nº 2 del ranking mundial de tenis, del choque de los “Reyes del césped y del polvo de ladrillo”. El Gobierno de las Islas Baleares quiere hacer uso de la opción del contrato, que incluye dos años más. “The Battle of Surfaces” fue visto por casi 200 millones de teleespectadores en todo del planeta. El ideólogo de este partido, que rompió los moldes del deporte a partir del ingenio y creatividad, el argentino Pablo Del Campo, de la agencia Del Campo, Nazca, Saatchi & Saatchi, vio con satisfacción que aquella idea, que no tuvo nada de delirante, pudo plasmarse y con éxito, abriendo las puertas para nuevas realizaciones.

No caben dudas, a esta altura, que el acontecimiento vivido el 2 de mayo de 2007, en el Palma Arena, de Mallorca, la isla mayor de las Baleares, fue un suceso. En la cancha mitad polvo de ladrillo, mitad de césped, jugaron un partido entretenido, pero bien disputado y con deseos mutuos de ganarlo, Federer y Nadal, que una vez más dieron muestra de su competitividad, calidad y caballerosidad. Fueron dos horas y media de un tenis que creció en intensidad y precisión a medida que avanzaba, debido a la lógica adaptación que precisaban los tenistas a esa extraña sensación de estar cambiando de lado cada dos games, calzándose distintas zapatillas para la superficie que le tocara, modificando su táctica sobre la marcha, pensando a la vez en cómo le convenía pegar sobre césped teniendo que enviar la pelota sobre una superficie de distinta velocidad, y pique y con movimientos diferentes del rival.

La cancha respondió a las expectativas, debiendo sobreponerse a un cambio de última hora del pasto, producto de los inconvenientes que causó el mantenimiento en un predio cerrado, como el del Palma Arena, sin recibir aire ni luz natural. Pero el esfuerzo dio sus frutos y los protagonistas aprobaron el estado del piso. “Ha estado excelente, hemos podido jugar sin inconvenientes. Fue una buena experiencia”, manifestó Federer, que fue aclamado por el público mallorquín, que le festejó cada una de sus ocurrencias en la cancha y sus destrezas.

La victoria, en un desenlace con mucho de dramatismo, fue para Nadal por 7-5, 4-6 y 7-6 (12-10). Con un tie-break emotivo, en el que Rafa, “El Rey del polvo de ladrillo”, pudo vulnerar al “Rey de la hierba” en el cuarto match-point que tuvo, no sin antes haber evitado en dos ocasiones la derrota.

El evento incluyó un show previo, musicalizado, con animadores, videos recordatorios de grandes momentos de los protagonistas, la entrada de ambos desde la parte superior de las gradas, descendiendo entre el público; estuvieron dos grandes campeones españoles, como Manolo Santana y Carlos Moyá, también de Mallorca, como Nadal. En la entrega de premios participaron Jaume Matas, presidente del Gobierno de las Islas Baleares, que hizo posible este evento junto con IMG y Antena 3, y Pablo Del Campo, presidente de Del Campo, Nazca, Saatchi & Saatchi para Latinoamérica. Y tanto Nadal y Federer, tras recibir sus trofeos con la imagen enmarcada de la cancha de dos superficies que ya es parte de la historia del tenis, terminaron, como buenos amigos que son, rociándose con champagne. El mejor telón para un día que no fue uno más, sino muy especial.

“The Battle of Surfaces” dejó de ser sólo una brillante idea para transformarse en una grata realidad. Que todos disfrutaron y que tal vez ofrezca nuevos capítulos.

 

Este partido es transmitido en

1 de mayo de 2007

India, Japón, Sudáfrica, Sudamérica, Brasil, USA Hispana, Sub Corea, Alemania, Corea del Sur, China, Hong Kong, Macao, Tailandia, Suiza, Rusia, Ucrania, Holanda, Singapur, Medio Oriente, UAE, Dubai.

 

A horas de La Batalla de las Superficies

Todo listo para que mañana se resuelva la gran incertidumbre. Siete mil espectadores serán testigos de la gran Batalla de las Superficies. Hoy por la tarde llegaron los dos jugadores y se reunieron con el presidente de las Islas Baleares, Jaume Mattas.

También estuvo presente el ideólogo de este gran evento, Pablo Del Campo.

Hubo una conferencia de prensa, y después tuvo lugar una visita privada a la Catedral de Palma, ícono de esta ciudad.

"Estoy muy entusiasmado, es una muy buena idea para el tenis", comentó Roger.

Por su parte, Rafa demostró todo su respeto ante la presencia del número uno del mundo, "Tengo una sensación especial, siento mucho orgullo y honor de tener a Roger en Mallorca".

Todo parece indicar que este partido no será uno más.

"Estoy muy contento, porque en este encuentro con los jugadores, me di cuenta que están muy contentos de jugar este partido", señaló Pablo Del Campo.

 

Transmisión del evento

La Batalla de las Superficies será transmitida en directo por el canal Fox Sports para Latinoamérica y el mercado hispano de los Estados Unidos. En Brasil se podrá ver por Globo Sports y en España por Antena 3.

 

Razones de una supremacía

Nadal, en su salsa

MONTECARLO.- Hace diez meses, Roger Federer tuvo una extraña sensación. Había llegado por primera vez a la final de Roland Garros, el único Grand Slam que todavía no ganó, y eso constituía su máxima actuación en el polvo de ladrillo de París. Pero el hecho de perder con Rafael Nadal, el jugador que mejor domina esa superficie, y de quedar momentáneamente 1-6 en el historial con el español, le restó un poco de ese orgullo que suelen tener los Nº 1. De todas maneras, no se quedó dormido sobre la derrota. “No jugué todo lo consistente que lo venía haciendo, como en Montecarlo y en Roma. Acá tuve mis oportunidades y no las aproveché. No estuve feliz con las devoluciones, cometí muchos errores. Igual, lo seguiré intentando. Este es un torneo que quiero ganar y cada vez estoy más cerca de conseguirlo”, dijo entonces.

¿Cuáles eran las sensaciones de Nadal? De una inmensa felicidad por su segunda coronación en París, pero a la vez, cierta contrariedad. “Esto es peor que en el 2005. Gané los mismos torneos, pero cada vez estoy más lejos de Roger en el ranking. Pensar que con los puntos que tengo podría ser perfectamente el Nº 1. Pero soy el Nº 2 y Roger tiene más del doble. Es increíble. Sólo me queda seguir así y esperar que él baje un poco su rendimiento para poder acercarme. Otra no me queda”, expresaba.

El domingo 22 de abril de 2007 volvieron a cruzarse en polvo de ladrillo. Y otra vez el triunfador fue el español. Ahora bien, ¿por qué Nadal le gana siempre en polvo o por qué Federer no puede con el español en esa superficie? Hay aspectos nítidos. El saque de Roger es superior, pero la lentitud de la tierra batida minimiza su poderío y le otorga más chances a Nadal de devolver. Ahora, atención: el español suele, en estos choques, apostar a un buen porcentaje de primeros saques (79% en la final del domingo en Montecarlo 2007) para tomar el dominio de la situación, el control del juego, y tirarlo a Federer bien atrás de la línea de base, algo que se volvió a notar en esta reciente definición. Con el suizo a la defensiva, sin poder desequilibrar por estar muy lejos del centro de la cancha, se le simplifica la tarea.

Asimismo, Rafael se siente más a gusto con puntos largos, más elaborados, con mucho ángulo, con los cuales abre a Roger y lo obliga a impactar con mucho desplazamiento. Y ni que hablar si te toca pararse de contraataque. Nadal ha prevalecido en varios de estos duelos a partir de una defensa formidable, en la que primero aguanta el punto, esperando el error o el momento oportuno para pasar de dominado a dominador. Son pocos los que pueden hacer eso ante Roger.

Federer tiene un tenis más tecnicista, que requiere también de mucha precisión. Cuando los puntos se alargan y del otro lado de la red existe ese notable defensor que es Nadal, es necesario tomar mayores riesgos, y es en ese punto donde Federer puede naufragar, ya que su porcentaje de errores no forzados se incrementa. En césped, aunque el suizo tenga pasajes de duda, entre el saque, su versatilidad y la duración de los tantos puede disimularlo o bien atenuar el impacto negativo; en polvo, todo se le vuelve en contra, a la vez que estimula y le da confianza al rival.

En consecuencia, mucha paciencia, un día óptimo en cuanto a sensaciones, saber controlar los nervios –Federer no está tranquilo frente a Nadal, eso es claro– y algo de suerte. El cúmulo de factores que pueden torcer, algún día, la historia adversa del suizo el polvo. Claro: un día negro de Nadal le haría más sencillas las cosas y no hay que descartar que el español alguna vez pueda no estar en plenitud.

 

La Batalla de las Superficies - Repercusiones

MONTECARLO.- Crecen las expectativas por "La Batalla de las Superficies", Roger Federer y Rafael Nadal, se mostraron entusiasmados por este gran desafío.

"Es emocionante, y cuando me presentaron la idea hace 9 meses, dije que sería divertido participar de algo único como esto, que además nunca se ha producido", señaló el suizo.

"Es muy bueno para ambos. Será una linda experiencia. Los boletos están totalmente agotados", comentó el mallorquín.

 

El momento de Nadal

Aquel Montecarlo...

BARCELONA.- Hace dos temporadas, cuando Roger Federer ya era Nº 1 del mundo, Rafael Nadal, con 18 años, estaba 17º en la clasificación de la ATP, pero se hablaba de él como potencial aspirante a la corona, como el hombre que llegaba para instaurar un nuevo duelo por el dominio del tenis. Venía el mallorquín de perder en los cuartos de final del torneo de Valencia con el ruso Igor Andreev por 7-5 y 6-2 y llegaba a Montecarlo para debutar contra el francés Gael Monfils. Empezaría una serie demoledora sobre polvo de ladrillo, batiendo récord tras récord.

Desde entonces, Nadal lleva un total de 67 victorias consecutivas sobre tierra batida; fueron 36 en 2005; 26 en 2006 y 5 en 2007, con 11 de sus 19 títulos, el más reciente el conseguido este domingo también en Montecarlo, donde se impuso por tercer año consecutivo, igualando la marca del rumano Ilie Nastase (campeón en 1971, 1972 y 1973); en ese total están incluidos cuatro éxitos en series de la Copa Davis. Una racha impresionante que, el 25 de julio de 2005, le permitió trepar hasta el 2º lugar del ranking y, desde ahí, empezar a estar al acecho de Federer. En un tiempo, lo del español hizo recordar a aquel inolvidable 1995 del austríaco Thomas Muster y al 1977 del argentino Guillermo Vilas, prácticamente imbatibles en polvo de ladrillo, arcilla y cuanta cancha lenta se le pusiera delante.

Nadal sabe que es el Nº 2 del ranking solamente porque le toca compartir la época del tenis con un monstruo como Federer. Y también es consciente de que se le hace imposible pelear por el 1 en tanto el suizo no baje un poco su altísimo índice de eficacia, ya que las diferencias en los puntos son, por el momento, indescontables. Del mismo modo, Rafael se siente muy seguro en su ranking, ya que también le lleva considerable distancia a sus perseguidores. Entonces, se concentra en cómo poder ir recortando el camino hacia la cima. Y ya ha ido cambiando cosas de su calendario. No fueron, en 2006, los mismos torneos que disputó. Sí los importantes sobre polvo de ladrillo –esta semana participa en el Conde de Godó, en Barcelona–, pero después cambió otros de menor relieve por participaciones en canchas rápidas que otorgan mayor puntaje. Sabe que ahí está el camino para sus grandes objetivos.

 

La etapa más dura

Roger y la tierra batida

MONTECARLO.- La ajustada victoria sobre el italiano Andrea Seppi (101º del mundo) por la segunda rueda del Abierto de Montecarlo hay que tomarla en su contexto para Roger Federer. Fue su primer partido del año sobre polvo de ladrillo, le tocó enfrentar a un rival que en los cálculos no era difícil, pero que traía al menos un poco de ritmo con los dos cotejos que disputó en la qualy. Además, claro, se sabe que cuando no hay presiones de por medio, las cosas pueden salir mejor de lo esperado.

A esto hay que sumarle que Federer llegó distinto a esta etapa que, por ejemplo, el año anterior, cuando ya había encadenado cuatro títulos, entre ellos, el Abierto de Australia y los Masters Series de Indian Wells y Miami. En esta oportunidad, las derrotas imprevistas contra el argentino Guillermo Cañas es probable que le hayan restado algo de confianza. Es lógico: no está acostumbrado a perder, sobre todo si no es Rafael Nadal el que se le para enfrente.

El suizo es consciente de que la temporada de polvo de ladrillo es la que más le cuesta. Hay muchos batalladores del circuito que se sienten a gusto en pisos lentos y que lo pueden complicar, sin olvidar que cada partido insume un mayor desgaste físico por la extensión de los puntos. Sin embargo, la temporada pasada dio muestras de su jerarquía arribando nada menos que a las tres finales de los torneos en tierra batida en los que participó: Montecarlo, Roma y Roland Garros. Y en los tres sólo se resignó frente…a Nadal. Como para seguir entendiendo lo que significará, el 2 de mayo, “The Battle of Surfaces”.

Y no podemos olvidar que en la definición de Roma, Roger lo tuvo primero 4-1 en el quinto set, y luego, con el score 6-5, dispuso de dos match-points, pero Nadal es Nadal en tierra batida y pudo salir airoso y ganar luego en el tie-break. Es decir, a Federer le cuesta el polvo de ladrillo, pero no es un negado y cada año se pone más a tono en la superficie. Quiere ser el mejor de la historia y sabe, que para eso, necesita rendir al máximo en todas las superficies. En esa búsqueda está.

 

Planificación

Tiempos de adaptación

MONTECARLO.- La planificación de la temporada es esencial y cada uno de los protagonistas de “The Battle of Surfaces” tiene su receta. Ahora bien, el desafío resulta para Roger Federer y Rafael Nadal algo sumamente interesante y, sobre todo, innovador. Les divierte, claramente, y mostraron su entusiasmo con la idea, sin apartarse de su profesionalismo. Ahora, ¿qué parámetros toman para elaborar la mejor preparación a cada superficie?

La etapa de pasto es más directa: existen sólo seis competencias en el año. La más importante es Wimbledon y se juega en la tercera y cuarta de las cinco semanas en las que están distribuidos los torneos: Queen’s, Halle, s’Hertongenbosch, Nottingham, Wimbledon y Newport. En este último, en Estados Unidos, no participan ninguno de los dos. Apuntan a Queen’s, que arranca al día siguiente que termina Roland Garros, y a prepararse en la semana siguiente. No existe mucho margen: la idea es aclimatarse lo antes posible a todos los cambios que implica pasar del polvo a la hierba. Es una auténtica carrera contra reloj en la que Federer lleva ventajas por su estilo. No en vano triunfó en el All England los últimos cuatro años.

En la etapa de polvo de ladrillo, para Nadal, el especialista, hubo modificaciones notorias del 2005 al 2006. Hace dos años, cuando iba surgiendo y trepando en el ranking, actuó en Latinoamérica, en Buenos Aires, Costa do Sauipe y Acapulco, luego en Valencia, Montecarlo, Barcelona, Roma y Roland Garros, y posteriormente a Wimbledon, también en Bastad y en Stuttgart. Una vez afianzado como Nº 2, ya redujo sus presencias en polvo de ladrillo a lo más selecto: Montecarlo, Barcelona, Roma y Roland Garros. Ahí donde están los mejores y los “puntos gordos” para el ranking.

Consciente de que no resulta fácil achicar diferencias con Federer, salió a combatir en otras canchas, las de cemento, resignando torneos de tierra batida que poco le reportarán ganarlos y en los que tiene más para perder que ganar. El suizo, en tanto, viene jugando solamente tres torneos grandes de polvo en los últimos años: Montecarlo, Roma o Hamburgo y Roland Garros. Depende de cómo le vaya esta semana, existe la posibilidad de que juegue tanto Roma como Hamburgo (ganó tres veces allí), con lo cual subiría la apuesta a cuatro torneos. Así, aspira a concretar este año su viejo anhelo: levantar la copa de los Mosqueteros.

 

Hierba

Receta parecida

MONTECARLO.- Una vez que concluya la temporada sobre polvo de ladrillo en su segmento más importante, los protagonistas de “The Battle of Surfaces” se concentrarán en el siguiente objetivo: nada menos que Wimbledon, en La Catedral. El All England, un lugar donde se respira tradición, ubicado en Church Road, vio coronarse en forma ininterrumpida a Roger Federer, el especialista en hierba, entre 2002 y 2006, es decir, que lleva 28 éxitos consecutivos allí.

Le gusta, al suizo, utilizar la primera semana después de París para intervenir en alguna competencia sobre pasto y emplear la segunda para ajustar detalles, relajarse y esperar el tercer Grand Slam del año con la mente bien despejada. Ese torneo que elige es, desde el 2002, el de Halle, en Alemania, en vez de Queen’s, en Londres mismo, que era el preferido de Pete Sampras, otra leyenda sobre el césped británico. En Alemania, Federer encuentra un mejor clima, sin tantas lluvias, y se siente alejado de las presiones. Sólo hace muchos años, en 2000 y 2001, utilizaba esas dos semanas con torneos, sumando s’Hertongenbosch o Nottingham. Después, se decidió por jugar únicamente una semana y la fórmula le resultó altamente satisfactoria.

Lo de Rafael Nadal es similar en cuanto a planificación, aunque más reducido en lo que respecta a antecedentes dada su edad. En 2004 directamente estuvo inactivo tres meses por lesión en un tobillo, entre abril y julio. En 2005, después de ganar su primer Roland Garros, fue al césped de Halle y se despidió rápido: el alemán Alexander Waske lo eliminó en la primera rueda; en Wimbledon, apenas llegó a la segunda rueda: lo superó el luxemburgués Gilles Müller. Otra historia ya fue el 2006. Tras un nuevo éxito en París, fue a Queen’s; ganó dos partidos y en los cuartos de final sintió molestias físicas y se retiró ante Lleyton Hewitt. Pero luego llegó nada menos que a la final de Wimbledon, perdiendo en cuatro sets frente al rey de la hierba, Federer, jugando dos tie-breaks (uno ganado y otro perdido). Es decir, su progreso había sido notable de un año para otro.

¿Qué sucederá en 2007? Difícil saberlo. Roger sigue siendo el candidato sobre césped, pero Rafael también quiere vivir la gloria de triunfar en el All England. Y siente que no está tan lejos.

 

Pensamientos de Nalbandian

Reportero:¿Qué diferencia sientes cuando juegas en hierba y cuando juegas en tierra?
Nalbandian: Son dos juegos totalmente distintos. Uno, hay que jugar en césped mucho más plano, es más difícil moverse. Cada tiro hace más daño. En Tierra uno tiene que hacer más esfuerzo físico y los peloteos son más largos.
R: ¿Te preparas de diferente manera cuando vas a jugar en tierra que cuando juegas en hierba?
N: Sí. Son entrenamientos totalmente distintos y básicamente uno usa músculos distintos también.
R: ¿Cuesta a los tenistas el paso de la temporada de tierra a hierba?
N: Cuesta. Cuesta por que terminas de jugar “Roland Garros” y a las pocas semanas ya está “Wimbledon“, entonces es difícil adaptarse tan rápido.
R: ¿Cuál crees que es la clave para ganar en tierra?
N: Hay que jugar profundo y básicamente tener buen físico como dije antes.
R: La última, por quién apuestas: ¿Nadal o Federer?
N: La verdad que es muy difícil. Es algo que es muy difícil de pronosticar porque, bueno, cada dos games cambia de lado y la verdad que es complicado

Cómo nació la idea

“The Battle of Surfaces” es una creación de la agencia Del Campo Saatchi & Saatchi, número 1 en Iberoamérica por su desempeño en creatividad publicitaria.

La fantasía siempre existió. Para comparar épocas, para medir potenciales, para determinar quién es el más grande. El tenis cuenta con especialistas, existe un dominio de determinados jugadores en cada clase de canchas. Ahora bien, ¿qué sucedería si se enfrentaran en condiciones parejas en superficies distintas dentro de un mismo partido?

Roger Federer es el mejor tenista del mundo y nadie puede con él sobre la hierba. No puede, sin embargo, con el polvo de ladrillo y su gran obsesión es ganar Roland Garros, donde el año pasado llegó hasta la final y no pudo contra el mallorquín vigoroso, potente y tenaz.

Rafael Nadal es el tenista que en mayores aprietos puede poner al suizo y es casi imbatible sobre tierra batida. Una de sus grandes obsesiones es triunfar en el mítico All England, en Wimbledon, y contrariamente a lo que muchos suponían, en el 2006 accedió a la final, siendo superado por el juego exquisito y práctico de Federer.

Enfrentarlos en un mismo partido, con una cancha de ambas superficies, en las cuales cada uno despliega lo mejor de su tenis, le da vida a un evento único. Una idea gestada por la agencia Del Campo Saatchi & Saatchi, que se desarrollará el 2 de mayo próximo, en el Palma Arena.

“Me encantaría que esto se transforme en un clásico. Cuando veo una ciudad tan inspiradora como Palma de Mallorca, donde a través de ídolos como Moya y Nadal el tenis es tan relevante y con un nuevo estadio de avanzada como el Palma Arena, siento que las condiciones son perfectas para concretar la idea”, señala Pablo Del Campo, creador de la idea y Presidente de Del Campo Saatchi & Saatchi, la agencia número 1 de Iberoamérica por su desempeño en creatividad publicitaria.

En pocos días, presentado por el Govern des illes Balears, Federer y Nadal se disputarán la supremacía del tenis de una manera inédita, en un partido histórico transmitido por Antena 3 y ante 5000 espectadores que llenarán el Palma Arena.

The Battle of Surfaces

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