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Dos fuera de serie

1 de mayo de 2007

Roger Federer y Rafael Nadal son el Nº 1 y Nº 2 del mundo, protagonizan el clásico de la década y cuentan con estilos diferentes, pero sumamente atractivos. Una lucha sin respiros por la gloria.

La “Batalla de las Superficies” no podía tener mejores exponentes: el Nº 1 y el Nº 2 del mundo. El suizo Roger Federer, de 25 años, profesional desde 1998, va camino a batir todos los récords. Encabeza la clasificación mundial desde el 2 de febrero de 2004 y lleva ya 133 consecutivas de liderazgo. Cuenta con 47 títulos ganados, 10 de ellos de Grand Slam: cuatro veces triunfó en Wimbledon, tres en Australia y tres en el US Open. Diestro, con revés de una mano, posee un tenis exquisito que se luce en cualquier superficie, aunque son las canchas rápidas en las que más cómodo se siente. Su única cuenta pendiente, y para la que se está preparando especialmente esta temporada, es Roland Garros, cuya final disputó el año pasado. Claro que no lo derrotó cualquier jugador: su verdugo fue Rafael Nadal, el español que lo sigue a sol y sombra y que, sin dudas, sería el rey del tenis…si no existiera el “Federer Express”.

Rafa, cinco años menor que Federer, es zurdo y con revés de dos manos. Ingresó en el profesionalismo en el 2001, su ascenso fue incontenible y se posicionó como Nº 2 del ranking mundial el 25 de julio de 2005; lleva 79 semanas escoltando al suizo y cuando éste alcanzó el tope de la clasificación, Nadal recién era el 40º. A diferencia de su gran rival, con el que ya protagoniza el clásico de la década, su superficie favorita, en la que se crió en Manacor, es el polvo de ladrillo, siendo el mejor jugador de canchas lentas de la actualidad. Precisamente en el torneo por excelencia de arcilla obtuvo sus dos títulos de Grand Slam: Roland Garros, en 2005 y en 2006. Cuenta, hasta el momento, con 18 torneos conquistados y solamente perdió tres finales, dos de ellas, claro, ante Federer.

Uno es el indiscutido Nº 1 y rey del césped; el otro, su archirival, escolta en el ranking y monarca de canchas lentas, además de contar con ventajas en el historial sobre el suizo: está 6-3 y Federer nunca le ganó en canchas lentas.

“La Batalla de las Superficies” congregó a los mejores. En todo sentido.